Corría el otoño de 1979 cuando varios jóvenes riberos vinculados al mundo del folklore deciden tomar contacto directo con la gaita navarra, un instrumento autóctono con gran arraigo en toda Navarra y zonas limítrofes. La creciente demanda de la música interpretada con este instrumento, unida a la escasez de gaiteros –representados únicamente durante varias décadas del pasado siglo por varias familias estellesas- animó a este grupo de entusiastas a embarcarse en una difícil, novedosa y, a su vez, esperanzadora aventura, que no hubiera sido posible sin la colaboración desinteresada de los Gaiteros de Pamplona.
Los locales del desaparecido Círculo Carlista fueron testigos mudos de la germinación del proyecto. Bajo la tutela de Javier Lacunza y José Luis Fraile, principales responsables de la expansión, evolución, afianzamiento y, sobre todo, dignificación de la gaita navarra, una decena de jóvenes de Ribaforada, Fustiñana y Tudela hacían frente semana tras semana a las dificultades propias del aprendizaje, siendo conscientes de que sólo a base de esfuerzo sería posible alcanzar el objetivo planteado.
Veinticinco años después, el colectivo Gaiteros de Tudela es una realidad. La actual solidez del grupo, que cuenta con 13 músicos y gran arraigo social, no sólo en la Ciudad de la Mejana, sino en el conjunto de la Ribera, se debe al trabajo continuado realizado en este cuarto de siglo por casi medio centenar de personas que, con distintos niveles de implicación y de formas muy diversas, han estado vinculadas directamente a la entidad.
El conocimiento y potenciación del folklore autóctono, la participación en eventos populares y festivos, bien como promotores o como meros colaboradores, han sido y son, junto a la enseñanza y difusión de la gaita en la Ribera, los principales ejes de trabajo de un colectivo que, aunque joven en la historia reciente de la ciudad, ha pretendido hacerse un pequeño hueco en la misma mediante el asentamiento de las bases necesarias para que un instrumento tan nuestro como la gaita navarra goce de una buena salud y contribuya al mantenimiento y pleno desarrollo de las tradiciones populares.
Al celebrar este 25 aniversario, los Gaiteros de Tudela no podemos pasar por alto la colaboración, apoyo y confianza mostrada por numerosas personas y entidades. Gracias, de todo corazón, a todas y todos los que habéis pasado por esta casa, a los grupos de danzas, a la Comparsa de Gigantes, a la Banda de Música, Escuela Municipal de Música “Fernando Remacha”, txistularis, joteros, rondallas, charangas y un sinfín de músicos que nunca han desatendido nuestras peticiones, a las peñas, al Ayuntamiento de Tudela y a todas esas personas que, desde el anonimato y creyendo en este proyecto, han hecho posible que sea una realidad.